La casa es sin duda un universo de recuerdos, ensueños y situaciones que encerramos en un rincón, nuestro primer rincón, del cual vivimos y tomamos experiencias propias, que de cierto modo lo llevamos hasta ser adultos, que es donde nos damos cuenta de la importancia que tiene nuestro primer albergue y mas aun imágenes que nos presentan los valores reales de dicho espacio habitado.
Si pensamos que la casa es una integración de los recuerdos y sueños del hombre, podemos decir entonces que tomaríamos estos síntomas y los llevaríamos, o mejor dicho, mezclaríamos nuestro primer encuentro con la vida, el ser lanzado al mundo, el ser-bien, depositado en un estar-bien y asociarlo en el bien-estar, esto nos lleva a pensar que siendo adultos, buscamos siempre el bienestar propio y así sucesivamente a nuestro hogar y familia.